Loader

Cadera y Rodilla

Cirugía de Prótesis de Cadera, ¿en qué consiste?

 

Se trata de una modalidad quirúrgica mínimamente invasiva en la que, a través de tres incisiones, se aborda la cadera del paciente con una microcámara y un instrumental muy específico.

 

La técnica está descrita y se aplica desde hace tiempo en rodilla y hombro pero solo se aborda la cadera desde hace pocos años y en hospitales de referencia. La razón estriba en que se trata de una zona del cuerpo que está protegida por mucha musculatura, lo que le confiere una anatomía de difícil acceso.

 

El origen de la artroscopia de cadera está en el desarrollo de algunas técnicas radiológicas como la artro-resonancia magnética. Hasta que no se extendió este tipo de exploración, las lesiones de cadera ni siquiera se diagnosticaban en fase precoz y, cuando se trataban, ya habían degenerado en artrosis, en la mayoría de los casos. Además, la cirugía que se practicaba era abierta, mucho más invasiva y de recuperación más lenta y menos efectiva.

 

La artroscopia de cadera no es en sí un tratamiento sino una herramienta especialmente indicada para personas jóvenes y con lesiones muy específicas.

 

Tras la cirugía, el paciente recibe el alta a las 24 horas y puede caminar a los pocos días, ayudado de muletas. A los seis meses está totalmente reincorporado a su actividad habitual.

Artroscopia de cadera
Cirugía de Prótesis de Rodilla, ¿en qué consiste?

 

Se trata de un software instalado en el propio quirófano que ofrece una completa información sobre la lesión del paciente y la morfología, no solo de la rodilla sino de toda la extremidad.

 

Durante la intervención, el programa sirve de guía al traumatólogo para realizar una alineación perfecta de la rodilla y evitar futuros problemas de funcionalidad. El software es incluso capaz de determinar el tamaño de prótesis más conveniente para el paciente.

 

Según la Jefa del Servicio de Traumatología, Nuria Franco, “existen estudios recientes que confirman la precisión y efectividad de la navegación en la colocación de la prótesis de rodilla, en comparación con las cirugías tradicionales que no emplean esta técnica, ya que se evitan errores de apreciación que podemos cometer los cirujanos”.

 

De la misma manera, añade la Dra. Franco, “también se ha demostrado que, tras la cirugía navegada en la que la rodilla queda perfectamente alineada, la prótesis tiene una mayor duración supervivencia. Esta técnica aporta grandes beneficios, tanto para el paciente como para el profesional porque, al minimizar los errores de colocación de las prótesis, reduce la necesidad de cirugías de revisión de gran complejidad y con resultados no tan satisfactorios”.

 

Técnica de navegación

Al comenzar esta técnica, se colocan dos sensores-transmisores: uno en fémur y otro en tibia. Estos pequeños dispositivos envían información al sistema sobre cómo está alineada la rodilla y las características de la misma.

 

Los sensores transmiten al ordenador la información mediante rayos infrarrojos y sin necesidad de cableado, lo que facilita el manejo del paciente. Después de registrar unas referencias tomadas en las estructuras óseas del paciente, el sistema de navegación guía al cirujano en los cortes del hueso, elección del tamaño y colocación de los componentes de la prótesis.

 

Normalmente, subraya la Dra. Franco, “la pierna tiene que formar un eje recto, desde la cadera hasta el tobillo, para que la carga sea perpendicular completamente y, de esta forma, evitar dolores producidos por la sobrecarga. El programa, además, calcula la angulación errónea que tenía la rodilla antes de la cirugía y ayuda a corregirla durante la intervención”.

 

Para la Dra. Franco, la navegación quirúrgica “no debe considerarse una técnica que sustituye la competencia y la necesidad de pericia en cirugía,  sino una herramienta más que nos ayuda a mejorar la calidad de nuestros tratamientos”.

Recursos disponibles
Otros procesos