Como gestores de un servicio público, Marina Salud quiere aportar valor añadido en la gestión de sus servicios sanitarios. Para ello, asume un compromiso con la gestión ética, que se concreta en la integración de la Responsabilidad Social Corporativa dentro de su estrategia de negocio, lo que significa tener en cuenta el impacto económico, social y medioambiental de la actividad de nuestra organización en la relación con los grupos de interés, de forma que genere valor sostenible para todos ellos.
Desde esta perspectiva, la actuación socialmente responsable de Marina Salud es un compromiso de comportamiento asumido voluntariamente, que se encuentra por encima de los imperativos legales, y que responde a una forma de entender la actividad empresarial, orientada a contribuir al progreso y el bienestar de todos los grupos de interés y de la sociedad en general. La Responsabilidad Social Corporativa se convierte así en una herramienta muy útil para conseguir la excelencia en la relación con los grupos de interés, ya que el desarrollo de éste compromiso mejora la gestión de la empresa y acaba redundando en una mejora de la satisfacción de empleados, proveedores, accionistas, profesionales sanitarios y sociedad en general.